Confianza en ti
Decide con la información disponible y deja abierta la posibilidad de rectificar. Confiar en tu criterio no exige creer que nunca vas a equivocarte.
Puedo tomar una decisión razonada aunque no tenga respuesta para todas las preguntas.
Prueba: Elige una decisión pequeña y reversible. Anota dos datos reales en los que puedes apoyarla, sin completar los huecos con suposiciones.
Pregúntate: ¿Qué información cambiaría mi elección y en qué punto estoy esperando una certeza imposible?
Mi punto de vista merece atención y puede cambiar cuando aprendo algo nuevo.
Prueba: Expresa en una frase lo que prefieres ahora. Añade qué comentario o dato concreto podría hacerte reconsiderarlo.
Pregúntate: ¿Qué parte de esta decisión me corresponde y cuál pertenece a otra persona?
Puedo reconocer una duda sin entregarle todas mis decisiones.
Prueba: Escribe por separado un hecho comprobado y un temor. Busca un siguiente paso proporcionado que no confunda ambos.
Pregúntate: ¿Qué acción pequeña encaja hoy con la dimensión real de la situación?