El ascendente es el grado del zodiaco situado en la intersección de la eclíptica con el horizonte oriental de un lugar en un instante determinado. El signo que contiene ese grado es el signo ascendente. No es un planeta ni una constelación.
Para calcularlo hacen falta una hora de nacimiento fiable, el lugar, la conversión correcta de la hora civil y una convención de zodiaco. No basta con escoger una hora aproximada porque el texto de un signo resulte convincente. La localización también cuenta: no hay que aplicar la zona de Madrid por defecto a cualquier nacimiento registrado en España o en otro país.
En astrología se utiliza para orientar las casas y reflexionar sobre la manera de acercarse a una situación, presentarse o responder al principio. Esas asociaciones son interpretaciones tradicionales; no constituyen una prueba científica de personalidad.
Si la hora se desconoce, el resultado debe omitir el ascendente o mostrar con claridad el intervalo de posibilidades. La incertidumbre se extiende a las casas que dependen de él. Una fecha no justifica un grado exacto. El punto opuesto, en el horizonte occidental, es el descendente.
La guía de Sol, Luna y ascendente explica sus distintas necesidades de cálculo. La metodología y la documentación de Astronomy Engine permiten revisar las coordenadas y los métodos, sin atribuir a esa documentación los significados psicológicos de la astrología.