Una casa astrológica es uno de los doce sectores que organizan las posiciones de una carta por ámbitos de la vida. Mientras el signo aporta un vocabulario simbólico de estilo, la casa añade contexto: recursos, aprendizaje, vínculos, rutinas o responsabilidad pública, por ejemplo.
Las casas no son objetos celestes ni regiones físicas observables. Sus límites proceden de un sistema de casas. Cambiar ese sistema puede colocar un planeta en otra casa sin cambiar su longitud celeste. Cerca de una cúspide interesa conservar el grado y conocer la sensibilidad del resultado.
La mayoría de los cálculos de casas requieren hora y lugar fiables, a menudo mediante el ascendente y otros ángulos. Si la hora no se conoce, una carta natal no debe mostrar casas exactas como si fueran datos confirmados. Inventar una hora no resuelve la incertidumbre.
Los significados de las casas pertenecen a la interpretación. Una posición en la segunda casa podría invitar a revisar prioridades o recursos disponibles; no asegura ingresos ni pérdidas. La guía de casas explica cómo incorporar esa capa sin convertir un sector en una predicción.